Introducción.
El presente blog corresponde a uno de los trabajos del
curso de Compulsiones, Parafilias y Criminalidad de la UNED, cuyo fin es
“analizar la relación e influencia social en las conductas parafílicas,
compulsivas y/o adictivas” (Guzmán, 2018, párr. 2).
Cabe rescatar que las parafilias son comportamientos
sexuales en los que la persona experimenta repetidamente (compulsiones
adictivas), una elevada excitación sexual por objetos o acciones que no son
típicamente sexuales, pues estas pueden suponer la humillación de las personas
implicadas en el acto sexual o incluir a personas que no consienten mantener
relaciones sexuales.
Entonces, está claro que todos pueden sentirse atraídos
por fantasías que tengan que ver con temáticas parafílicas dentro de un
conjunto más amplio de fantasías sexuales; por lo que se prevé que corresponde
a una decisión propia de cada sujeto. Pero, las personas son seres sociales las
cuales actúan como “esponjas”, es decir, absorben e implementan todo lo que se
observa y escucha en su ambiente.
O sea, que las influencias sociales pueden incidir en la
vida personal, laboral, social y hasta sexual del ser humano. Por ello, en este
blog se destacan algunas posibles influencias sociales que pueden incurrir en
la práctica de comportamientos parafílicos que pueden llegar a convertirse en
compulsiones fuertemente adictivas.
Desarrollo.
¿Qué
son parafilias?
Las parafilias son patrones de comportamiento sexual de
las personas, en las que la fuente predominante del placer sexual no se
encuentra en la relación sexual como tal, sino en alguna otra actividad u
objeto.
Las parafilias corresponden a prácticas meramente inofensivas,
siempre y cuando no generen ningún malestar en las partes involucradas ni en
terceros, de forma que muchos casos consisten en simples preferencias sexuales.
Entre los comportamientos legales más usuales de
destacan: la coprofilia, el frotismo, el masoquismo, sadismo, voyeurismo,
fetichismo… todas con previo consentimiento.
Empero, cuando estas actuaciones generan daño o simplemente
malestar a los otros, se destaca que posiblemente se está frente a un delito de
carácter sexual, o mejor dicho, ante parafilias ilegales. Tales como:
exhibicionismo, necrofilia, delito sexual, pedofilia y zoofilia.
Por ende, las personas con parafilias están obsesionadas
por una fantasía determinada, lo que puede llevar a que únicamente disfruten
del sexo a través de esa fantasía sexual y pueden llegar a tener problemas del
entorno social, laboral y legal; esto sucede cuando se constituye en una
compulsión adictiva.
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| Imagen 01: 10 parafilias que van mas allá del placer. (Mujer del 10.com, 2016) |
¿Qué
son las conductas compulsivas adictivas?
Las compulsiones son “aquellas conductas anormales que se
realizan de forma repetitiva, invariable y sin función aparente” (Amat, Camps
& Ferreiro, 2015, párr. 3). Se observa una
progresión en la intensidad de la necesidad: el hábito, la compulsión y la
adicción; lo cual puede implicar la aparición de trastornos mentales u
obsesivos.
Trastornos
asociados:
En base a estas conductas se han diagnosticado muchos
pacientes que sufren de Trastornos Obsesivos Compulsivos, el cual se conoce
como aquel trastorno de ansiedad caracterizado por pensamientos intrusivos,
recurrentes y persistentes que producen inquietud, aprensión, temor y acciones
repetitivas denominadas compulsiones.
Parafraseando con Bados (2005), el TOC produce interferencia
en el área personal, familiar y social. Además, es más probable que los
pacientes permanezcan solteros, se separen o divorcien.
Entre los factores que influyen en el desarrollo de este
trastorno son:
- Estilos educativos-familiares con excesivo énfasis en responsabilidad.
- Modelos de la infancia con características obsesivas-compulsivas.
- Formaciones religiosas que consideran hay que controlar lo que uno piensa.
- Formación moral rígida, entre otras.
Los factores mencionados anteriormente constituyen el
caldo de cultivo para el surgimiento de los TOC.
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| Imagen 02: Trastorno Obsesivo Compulsivo. (Área Humana, 2018) |
Influencias sociales en las conductas parafílicas, compulsivas y/o adictivas.
Si bien es cierto que estos comportamientos se han
caracterizado por ser decisiones y deseos propios de cada individuo, existen
algunos factores que de uno u otro modo han servido de influyentes para que las
personas los desarrollen. De manera general, se destacan:
- Factores biológicos: Los genes, hormonas y neurotransmisores llegan a afectar el grado de impulsividad y a elevar la excitación sexual del individuo, lo que le lleva a intentar nuevas prácticas sexuales que pueden llegar a ser adictivas.
- Modelo psicoanalítico: Corresponde a todas aquellas fantasías no satisfechas y reprimidas de la adolescencia (especialmente), relacionadas con la sexualidad, lo cual genera que en algún momento de la vida el sujeto la lleve a cabo sin importar la legalidad o ilegalidad de su práctica.
- Modelo conductista: Parafraseando con Larrotta & Rangel (2013), se refiere al aprendizaje social que se obtuvo en edades tempranas. Dicho aprendizaje será el que va a influir en la vida adulta, o sea, la forma en la que se va a percibir la sexualidad.
- Modelo sociológico: Hace alusión a la socialización de la sexualidad de la persona. He aquí la importancia de padres-profesores y de más personas el brindar educación sexual a los hijos. Mostrar que la misma es normal siempre y cuando se practique con consentimiento y se diferencie lo correcto de lo ilegal.
Evitando así que en algún momento de la vida sexual se
actué sin conocimiento, llevando a cabo parafilias ilegales que se pueden
convertir en un grave problema compulsivo.Se destaca entonces que la contribución hereditaria,
variables biológicas, experiencias tempranas y determinadas creencias; son
algunas variables en las conductas parafílicas.
En el caso de la pedofilia se prevé que estas personas
fueron víctimas de abuso sexual en su infancia o percibieron tal conducta en su
aprendizaje social, por la que sed de venganza y poder influye en su
comportamiento en la vida adulta. Lo que le lleva a realizar esta práctica
sexual ilegal.
Entonces, de manera más simplificada se destacan que
algunos factores que actúan como trampolines son:
- Factores familiares: La familia juega un papel fundamental en la vida de los individuos es por ello que variables como: falta de supervisión, exigencias, violencia sexual, poca educación sexual…son algunas influencias.
- Factores culturales: Hoy en día el fácil acceso a las redes sociales ha generado que muchas prácticas parafílicas se lleven a cabo por este medio. La pedofilia y el abuso sexual en su mayoría es planeada y da inicio por estas herramientas; por ello es fundamental la prevención y supervisión de los padres.
- Factores sociales: La sexualidad presenta una gran índole de referencias y tabúes según la sociedad, es por ello que muchas veces factores como la restricción y la poca información conlleva a que las personas desarrollen parafilias y compulsiones que pueden ser juzgadas de diferente manera, dependiendo del entorno en el que se desarrolle.
- Drogas y alcoholismo: Aunque pueda parecer un poco extraño el abuso de sustancias psicotrópicas pueden conllevar a que el sujeto perpetúe prácticas sexuales “diferentes”. Desde un frotismo, hasta lo que puede ser un delito sexual (pedofilia, necrodactilia, exhibicionismo…). Lo cual puede relacionarse entre el abuso de las drogas y la presión externa.
En el consumo de drogas actúan diversos factores de
riesgo como: búsqueda de nuevas sensaciones, convivencia con padres
alcohólicos, fracaso académico, amigos usuarios de las drogas… “tales factores
interactúan con cada individuo, quien procesa los estímulos, los interpreta y
responde a ellos de una manera diferente” (Organización de los Estados
Americanos, s.f: 5).
Para ir culminando, hay que tener claro que no existe un
consenso científico sobre el origen de estas usanzas sexuales, ya que no se ha
encontrado una verdadera asociación de causa-efecto entre ninguna de ellas.
En síntesis no toda práctica erótica poco tradicional es
una parafilia. Por lo que en cualquier caso los comportamientos sexuales
siempre que no causen daño al propio sujeto o a terceros y mientras no supongan
un impedimento para el desarrollo saludable del resto de las áreas de la vida; no
deberían suponer un problema ni generar miedo o inconformidad. De hecho es sano
y estimulante.
Para un mejor apoyo en esta temática se recomienda:
Conclusiones.
Respecto a las parafilias se puede culminar que estas son
factores que implican excitación sexual ante objetos, situaciones y destinarios
atípicos.
Importante reconocer que algunas prácticas sexuales que
parecen inusuales a otras personas o a algún personal sanitario, no constituyen
un trastorno parafílico, pues se considera trastorno cuando el mismo es
intenso, persistente y genera algún
malestar dentro de las diversas áreas de la vida.
Existen muchas controversias sobre el desarrollo de estas
conductas, en donde se ha atribuido cierta responsabilidad a factores
sociales, para algunos son alteraciones
cerebrales y hasta se ha dicho que en los hombres son más frecuentes debido a
ciertos factores biológicos; pero nada de esto se sabe con exactitud.
Empero, se puede decir que ciertas influencias sociales
(familia, vivencias sociales, violencia sexual, presión externa, trastornos de
personalidad, deseos reprimidos…), pueden conllevar al surgimiento de conductas
parafílicas y compulsivas. Pues un sujeto la puede realizar con el fin de
experimentar algo nuevo; pero el problema surge cuando el mismo logra la
excitación ya que es algo que seguirá practicando de forma adictiva.
Se puede decir que algunas conductas pueden generar
traumas infantiles que producirán luego en el futuro del adulto,
comportamientos y compulsiones repetidas de manera inconsciente. Lo cual
explica el enigma de ciertas parafilias o la permanencia de fetiches como única
manera de obtener placer sexual.
Entonces, se concluye que estos factores no generan la
parafilia en sí, pero si actúan como posibles trampolines y reforzamientos para
su comisión.
En fin, si las personas son felices y todo es consentido,
no tiene por qué ser anormal, por el contrario es completamente natural.
Bibliografías.
Amat,
M. Camps, T. & Ferreiro, D. (2015). Conductas compulsivas. Recuperado de https://argos.portalveterinaria.com/noticia/11823/articulos-archivo/conductas-compulsivas.html el 01
de diciembre del 2018.
Área
humana. Trastorno Obsesivo Compulsivo. Recuperado de https://www.areahumana.es/trastorno-obsesivo-compulsivo/
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Bados,
A. (2015). Génesis y mantenimiento del TOC. Recuperado de https://campuspiloto.uned.ac.cr/pluginfile.php/335701/mod_resource/content/1/TOC.pdf el 01
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Globovision
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Guzmán,
M. (2018). Blog. Recuperado de https://campuspiloto.uned.ac.cr/mod/assign/view.php?id=232577 el 01
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Larrotta,
R. & Rangel, K. (2013). Modelos explicativos (agresor sexual). Recuperado
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Mujer
de 10.com. 10 parafilias que van más allá del placer. Recuperado de https://www.mujerde10.com/amor/sexualidad/10-parafilias-que-van-mas-alla-del-placer/2016/04/
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Organización
de los Estados Americanos. (s.f). El problema de las drogas en las Américas:
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